Cuentacuentos, tartas y juguetes: De Cuento y Tatán Toys

de cuentoDesde que Olivia cumplió un año me gusta llevarla a cuentacuentos, a distintos lugares. Al que más voy es a la librería De Cuento, en el barrio de Arganzuela (Madrid), porque mi padre vive enfrente y aprovecho también para ir a verle.  Incluso la visita suele ser doble: cuentacuentos y corte de pelo para Olivia, a cargo de su abuelo, que es peluquero, como os conté en este post.

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Los juguetes favoritos de Martina y Olivia

las dos okEste año ha sido el segundo que nuestras peques han vivido los Reyes Magos, aunque como ninguna ha cumplido los dos años, no se han dado mucha cuenta de lo que significa esta fecha. Además de abrir regalos y ver a mucha gente, no se han acostado nerviosas pensando en lo que les iban a traer Sus Majestades. Me imagino que el año que viene será el primero que disfruten conscientemente, ¿no?  Sigue leyendo

Ideas para regalar (a grandes y pequeños)

regaloSe acerca la Navidad y con ella, esa capacidad que muchos humanos desarrollamos en estas fechas: comprar-comprar-comprar. Me parece bien tener un detalle con la familia, e incluso con algún amigo, pero no entiendo lo de regalar por regalar;  porque sí, por inercia; porque toca en estas fechas y todo el mundo lo hace. Dicho esto, os voy a dar mi particular lista de regalos recomendados para agradecer a los que nos rodean que están ahí. Para regalar ahora o en otro momento. Sigue leyendo

Mamá, déjame aburrirme un poco

En poco menos de tres semanas leo dos artículos, uno de Carmen Posadas y otro de Carme Chaparro, reivindicando el derecho a aburrirse de los niños. Enseguida escuché a una vocecilla en mi interior que me decía, en muy mal tono, «Lo ves, si es que estás agobiando a la niña con tanta actividad lúdico-formativa…».  Sigue leyendo

Todo lo que siempre quisiste saber sobre Pocoyó y nunca te atreviste a preguntar

Mi hija Martina tiene un año y ya está enganchada a una seria adicción: Pocoyó. Es la única actividad de ocio capaz de hipnotizarla durante una hora. Ni Baby Einstein, ni el Cantajuegos; a Martina lo único que la retiene pegadita a su hamaca es este muñeco azul por el que he empezado a sentir una gran simpatía. Y también una enorme curiosidad. ¿Cómo es posible que estos dibujos, aparentemente tan sencillos, enganchen a niños de 50 países diferentes? Si seguís leyendo, encontraréis la respuesta. Sigue leyendo