Aprendiendo inglés (en Kids & Us) desde un año

inicioComo a la mayoría de los padres españoles de mi generación, que creemos que el inglés ha sido una de las grandes debilidades del sistema de educación con el que crecimos, uno de mis objetivos como madre es que Olivia domine la lengua de Shakespeare y pueda ver su serie favorita en versión original y sin subtítulos.
Antes de que cumpliera un año, me encontré en mi buzón un folleto de una academia llamada Kids & Us muy cercana a mi domicilio y en el que leí que tenían clases para niños a partir de un año. Así que la apunté y comenzó el pasado mes de septiembre. Mi balance es muy positivo. Sigue leyendo

Dos años con Olivia

20130429-205549.jpgHoy hace dos años que me convertí en mamá y mi experiencia está siendo maravillosa. Cuanto mayor es Olivia, más disfruto de ella. Dicen que los dos años son terribles, pero de momento no se han manifestado (aunque ahora estamos pasando una mala época con la salida de las muelas). Olivia sigue siendo una niña muy tranquila, que se entretiene mucho con sus juguetes, haciendo torres o paseando a su muñeca.

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Mamá, déjame aburrirme un poco

En poco menos de tres semanas leo dos artículos, uno de Carmen Posadas y otro de Carme Chaparro, reivindicando el derecho a aburrirse de los niños. Enseguida escuché a una vocecilla en mi interior que me decía, en muy mal tono, «Lo ves, si es que estás agobiando a la niña con tanta actividad lúdico-formativa…».  Sigue leyendo

Nos vemos en el Apple Tree Club

Era agosto, hacía calor y necesitaba airearme, así que me monté con Martina en el coche, dirección a Carrefour. Sí, me hubiera gustado que sonara más exótico o enigmático, pero como necesitaba fruta y verdura decidí que no era el día de ponerme peliculera. En la sección de bebés (siempre me dejo caer por allí, a ver si se me ocurre algo nuevo que comprar. Aberración consumista, lo sé) avisté a un niño de la edad de Martina subido a un carrito de la compra. Hasta la fecha no me había atrevido a utilizarlos, así que le pregunté a su madre: «¿Sabes a partir de qué edad se les puede subir?», a lo que ella contestó con una sonrisa increíble: «Oh, I’m sorry, no español, ¿do you speak English?». Y ahí empezó todo. Sigue leyendo