Aquellos maravillosos años…

Quizá este post pueda quedar un poco viejuno, aunque prefiero decir nostálgico…

Me paro delante del escaparate de una juguetería, buscando algo interesante para Martina. La verdad es que con nuestra obsesión por no hacer de la casa un trastero la pobre tiene pocos juguetes ( la mayoría, heredados) y apenas hemos renovado alguno. Los tiene tan vistos que los ignora. Sigue leyendo