Hay días (y semanas enteras) en las que hubieras preferido pasar página. Yo me encuentro sumergida en una de ellas. Os cuento el porqué: este lunes en la guardería de Martina me avisaron de que los granitos del culete se le habían extendido por un brazo y una rodilla. Corriendo al pediatra. Diagnóstico: virus de manos, pies y boca. Solución: Apiretal para la fiebre y no llevarla a la guarde. Empieza la maratón de llamadas para ver quién puede quedarse con Martina estos cuatro días… Sigue leyendo
Semana horribilis
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