El pasado domingo Cruz, otra buena amiga y yo nos llevamos a nuestros respectivos bichillos al teatro. Olivia, Darío y Martina no suman ni tres años entre los tres, pero como madres aventuradas que somos decidimos que ya había llegado el momento de ir introduciéndoles en el mundillo cultural de Madrid. La experiencia no dejó indiferente a ninguno. Sigue leyendo
La vida es puro teatro
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