Dos años con Olivia

20130429-205549.jpgHoy hace dos años que me convertí en mamá y mi experiencia está siendo maravillosa. Cuanto mayor es Olivia, más disfruto de ella. Dicen que los dos años son terribles, pero de momento no se han manifestado (aunque ahora estamos pasando una mala época con la salida de las muelas). Olivia sigue siendo una niña muy tranquila, que se entretiene mucho con sus juguetes, haciendo torres o paseando a su muñeca.

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De biberones y sacaleches

Biberon Philips AVENT Natural 125ml transparenteCuando estás embarazada, empiezas a comprar cositas para tu bebé, a recibir regalos de tus amigos y familiares y raro es que no caiga un biberón entre tus manos. En esa época no sabes diferenciar el látex de la silicona, pero tranquila, pronto sabrás cuál quiere tu bebé.

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¿Quieres que tu hijo sea listo? Apúntale a ajedrez

ajedrez El padre de Olivia juega al ajedrez desde que era pequeño y sigue compitiendo con su equipo los domingos que puede, además de en sus ratos libres, en el ordenador. En casa Olivia ha descubierto el tablero y las piezas y llama a su padre para “jugar” con él, algo que de momento consiste en colocar las piezas en su sitio para luego hacer un barrido de un golpe. Otras, la pequeña decide que ella es la que sabe colocarlas y propone unas partidas surrealistas, de las que no sabría salir ni el mismísimo Bobby Fischer. Sigue leyendo

¿Por qué los niños franceses no tiran la comida? (II)

portada bringing upEste es el título con el que han editado en Francia el libro “Bringing up Bebe”, de Pamela Druckerman, del que os hablé en un post anterior y del que hoy continúo aportando más detalles. Os adelanto la respuesta a la pregunta: porque saben esperar.

En 1960 Walter Mischel, actualmente profesor de Psicología en la Universidad de Columbia,  llevó a cabo un experimento, bautizado como “The Marshmallow test”, con 653 niños de entre 4 y 5 años.  Les colocó delante de unas gominolas y les dijo que si no se las comían recibirían una gratificación. Tras hacerles esperar quince minutos, entraba de nuevo en la sala y constató que solo uno de cada tres fue capaz de esperar. La mayoría de los niños se las comían a los 30 segundos. Hasta aquí la parte más conocida de este experimento.

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¿Por qué los niños franceses son tan educados? (I)

Portada de "Bringing up bebé"Esta es la pregunta que se hizo Pamela Druckerman, una periodista americana que comía con su marido en un restaurante en Francia y observó la paciencia y la tranquilidad con la que los niños de otras mesas esperaban su comida. Algo chocante para la autora de uno de los bestsellers del momento en el mundo anglosajón sobre la maternidad y la crianza. El libro se titulaBringing Up bebe: One American Mother discovers the wisdom of French Parenting” (febrero 2012, 257 páginas) y os recomiendo su lectura, de la que he extraído interesantes enseñanzas. En España lo ha editado Temas de Hoy, bajo el título de “Cómo ser una mamá cruasán”, y aunque hace meses que está en las librerías, como os contó Laura.

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¡A comer puré (ecológico)!

Todo empezó en Berlín. En Semana Santa aterrizamos en la capital alemana, movidos por la ilusión de nuestro primer viaje al extranjero con Martina y porque mi hermano ahora vive allí. Hasta ese momento, el tema de la comida ecológica me sonaba igual que esto ニュスが世界中の提供元から. Ni idea. Pero tras una semana consumiendo estos productos, me enganché.  Sigue leyendo

La (proscrita) liga del biberón

Hace unos meses, la revista Time publicó esta portada con el siguiente mensaje “¿Eres lo suficientemente madre?”. Y es que, desgraciadamente, sigue habiendo mucha gente que mide la calidad de una madre por el tiempo que le ha dado el pecho a su hijo. Sigue leyendo

Hazlo tú mismo y ellos también lo harán

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Hace unos días leí un titular en una web que suelo visitar que me hizo pinchar inmediatamente: “The Value of DIY parents and Creative Children” y trata sobre la influencia de los padres “manitas” (aficionados al “Hazlo tú mismo” o “Do-it-Yourself”, dicen los anglosajones) en la creatividad de sus hijos.

Siempre me he considerado una manazas, aunque desde que le doy al washitape, estoy ganando puntos para sacar un aprobado justito. Pero reconozco que soy una de esas que si se rompe algo, o pido ayuda o directamente va a la basura. ¿Este hecho repercutirá en la creatividad de Olivia? Menos mal que tiene un padre “apañado”.

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¿Comen bien nuestros hijos?

El próximo lunes tengo la revisión de los 18 meses de Martina y una de las preguntas que tengo preparada para su pediatra es si empiezo ya a darle leche de vaca o no. Yo no soy muy partidaria porque me parece demasiado fuerte (yo misma no paré hasta dar con una leche que hiciera mejores migas con mi estómago y al final me decanté por una leche de soja orgánica que, además, está riquísima). Desde que dejó de tomar el pecho, Martina siempre ha tomado leche de fórmula Almirón (www.almiron.es). En su día, me la recomendó mi cuñada (¡Gracias, Ana!) y en la revisión de los 6 meses la pediatra me confirmó que había sido una buena elección: “Almirón es el Mercedes de las leches de fórmula”. Pues mira tú qué bien. Sigue leyendo

Las nuevas tecnologías: ¿enseñan o distraen?

Soy fan de las nuevas tecnologías y de los nuevos medios y, a menudo, me encuentro con personas que ponen el grito en el cielo por la “mala” influencia que los “gadgets” están teniendo en nuestras vidas. Siempre he pensado que los malos no son los medios, en este caso, internet, las redes sociales, los smartphones, sino el uso que les damos.

Igual de malo es ver la televisión ocho horas seguidas, jugar a la Nintendo durante todo un fin de semana o estar enganchado al Twitter desde el móvil como si no hubiera otra cosa en el mundo. Pero ahora que soy madre se me plantea un reto: educar a mi hija dentro de una cordura “tecnológica”. ¡Como si yo la tuviera! Sigue leyendo