Este mes Martina ha cumplido 2 años. Si echo la vista atrás, en los últimos 365 días que, por cierto, se me han pasado volando, hemos vivido muchas cosas nuevas: Martina ya come prácticamente como un adulto, empieza a utilizar el orinal (en fase de pruebas), se lava los dientes, juega de forma más autónoma, por las noches ya experimenta los dichosos terrores nocturnos y, por supuesto, las típicas rabietas de “los terribles 2”. Lo que todavía no ha experimentado una gran evolución es su capacidad de expresión oral (ha añadido alguna palabra nueva, pero su vocabulario sigue siendo un poco pobre), aunque no nos preocupa, por ahora, porque lo compensa con su desparpajo para hacerse entender. ¡Menuda es! Sigue leyendo →