Cuando trabajaba en la agencia de noticias Europa Press todo se hacía con urgencia. Sal corriendo a la rueda de prensa, asalta al directivo de turno para preguntarle algo, vuelve a la agencia a toda prisa (antes siempre cogíamos taxis, pero un pajarito de la profesión me ha chivado que ahora, con la crisis, los han prohibido) y escribe el teletipo a la velocidad de la luz; volcando la información de la libreta y la grabadora, sin apenas pensar en lo que estás escribiendo. Y así todos los días. Sigue leyendo
Elogio de la lentitud – II parte
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